¿Por qué las campañas de Navidad tocan la fibra sensible?

¡Una estrategia que desconocías!

Oh, la Navidad… Tiempo para regresar a casa, estar con los que más quieres, tomar chocolate caliente al lado del fuego y decorar toda la casa para que quede bien acogedora. Todo consumidor se siente arrastrado a obtener el “espíritu navideño”, a ser bondadoso y feliz. Las canciones, los anuncios, las películas… todos lo incentivan. Es una época que despierta muchas emociones en la gente, y por eso toda persona está más perceptivo de estímulos externos (marketing de empresas) sin darse cuenta. ¿Qué mejor época para conectar con tus clientes?

¿Qué tiene la navidad?

Como todos sabemos, el marketing es un elemento clave para toda empresa y es constante durante todo el año. Sin embargo, la mayoría de empresas le dan un empujón durante estas fechas. El marketing navideño aprovecha la sensibilidad a la hora de vender sus productos ya que los consumidores ya están sensibles de por sí. Si las emociones venden siempre, más lo harán durante una época tan llena de sentimientos de bondad y felicidad. Los anuncios de publicidad emocional son los más utilizados durante esta época del año. Un buen ejemplo es el anuncio de John Lewis de 2014. Te lo dejamos para que tú mismo juzgues el uso que le dan a las emociones.

Las sensaciones y las emociones

¿Cuántos de nosotros recordamos haber levantado la mano en clase, contestado a la pregunta del profesor, y haber dado una respuesta incorrecta? La mayoría. Y seguro que recordamos cuál era la respuesta correcta. Aprendimos de nuestro error ya que nuestro cerebro lo relacionó con un sentimiento muy potente: la vergüenza. Como humanos, recordamos las experiencias que más nos impactan emocionalmente, las que despiertan alguno de nuestros sentidos. ¿Alguna vez has olido un aroma que te ha recordado a algo en particular de tu pasado? Una memoria, un viaje, una persona, un sentimiento de tu infancia… ¿Qué queremos decir con esto? El uso de marketing emocional y sensorial es muy efectivo. Las emociones y sobre todo, las sensaciones son las que perduran durante más tiempo en la memoria del consumidor.

De ahí nace el marketing sensorial. Es una estrategia que usan las marcas para conseguir fidelización con sus clientes a través de lo visual, auditivo, olfativo, gustativo y táctil. Para que una empresa sea recordada, debe saber combinar colores, olores, música e incluso temperaturas en sus tiendas. El objetivo es conectar con el usuario para facilitar su decisión de compra a través de sus sentidos.

En la Navidad especialmente, predominan los colores verdes, rojos y dorados. Escuchamos villancicos en todas partes: la radio, los anuncios, las películas, las tiendas, tus hijos… Y todas las tiendas están llenas de decoraciones navideñas que no podemos resistir… ¡Pero ojo! El marketing sensorial puede ser molesto en exceso. Todos nos hemos hartado de escuchar villancicos desde principios de Noviembre hasta finales de Diciembre, ¿no?

Si quieres tocar la parte sensible de tus consumidores, ten en cuenta todos sus sentidos. Tu objetivo es sorprender al usuario y conectar con él a través de actividades interactivas y originales. Por ejemplo, busca música navideña distinta. Tus tiendas pueden oler a vainilla, pinos, canela u otros aromas relacionados con Navidad. El marketing olfativo está subestimado. Los humanos pueden recordar el 35% de lo que olemos, el 15% de lo que degustamos, el 5% de lo que vemos, el 2% de lo que escuchamos y el 1% de lo que tocamos. ¡Así que concéntrate en lo que será más memorable!

En resumen, las campañas navideñas apuestan por transmitir su mensaje tocando la parte sensible porque las Navidades están repletas de emociones y la gente está mucho más dispuesta a recibir estímulos inconscientemente. Es una estrategia bien eficaz, ¿no crees?