¿Picnic en Barcelona?

5 lugares en la naturaleza

¡La primavera ya está aquí! Y con este buen tiempo, ¿quién no quiere salir a almorzar al aire libre? Aquí van cinco sitios para disfrutar de un buen picnic en la naturaleza, en la preciosa ciudad de Barcelona.

Quizás uno de los menos conocidos y algo escondidos es el Parque de Cervantes. Si lo que buscas es un cuento de hadas, este es el lugar ideal para ti. Mayo es la mejor estación del año para ir y disfrutar de las 11.000 rosaledas de distintos colores y perfumes. A de más, a principios de ese mes tiene lugar el Concurso International de Rosas Nuevas, dónde los cultivadores de rosas cruzan dos variedades para obtener una de nueva. ¡Ve a descubrirlas!

Los laberintos suelen ser tenebrosos y interminables, ¡pero eso solo pasa en las películas! El Parque del Laberinto de Horta es el jardín más antiguo de Barcelona, diseñado en 1792. Sus rincones secretos, parterres, árboles altos y cascada le dan un toque clásico y romántico. Es el lugar idóneo para llevar a tu pareja en un día especial.

Una alternativa para los que no quieren desplazarse demasiado es el Parque del nudo de la Trinidad. Se puede llegar cómodamente en metro y está, literalmente, en medio del nudo viario de la Trinidad. Es un escape del mundo urbano sin salir del mismo, y curiosamente dispone de unos sesenta huertos urbanos que cultivan los jubilados del barrio. ¿Por qué no echarles un vistazo? ¡Quizás alguno tenga el ingrediente que le falta a tu almuerzo!

Si no te importa moverte un poco, a tan solo veintiséis minutos de Barcelona yace la Playa de Gavá. Con ambiente familiar y varias actividades deportivas disponibles, es lo suficientemente tranquila como para desconectar y pasar todo el día.

¿Te van las bicis o las caminatas? La Carretera de las Aguas es el lugar perfecto para hacer deporte en la montaña, y por si fuera poco, ¡con vistas a toda Barcelona! Tiene varios miradores con vistas espectaculares y un ambiente muy juvenil. Hay 10km para encontrar un lugar donde sentarse y disfrutar de un buen picnic entre árboles, con la metrópoli en frente de tus ojos.

¡Llena tu cesta de mimbre y disfruta del buen tiempo!