Microfibras: ¿Te estás comiendo tu ropa?

Una verdad escondida

El problema de las microfibras

Cuando pensamos en contaminación del mar, nos vienen a la cabeza imágenes de petróleo y mareas negras. Ejemplos como las causadas por el naufragio del Prestidge o la fuga de la plataforma de BP en el golfo de México. Estos casos, aunque catastróficos para la vida marina y de un gran impacto mediático, son más bien puntuales, y los ciudadanos poco podemos hacer por evitarlos.

Pero hay otro peligro mucho más cotidiano, menos visible, y extendido por todo el mundo: tu lavadora. Cada vez que lavamos una prenda de materiales sintéticos (poliéster, nailon, acrílico, …) se liberan millones de pequeñas fibras al agua. Estas fibras son tan pequeñas que no son atrapadas en los procesos de depuración y terminan en nuestros ríos y mares. Los filamentos de tejidos sintéticos forman parte de los llamados microplásticos y contienen unos contaminantes orgánicos persistentes que resultan muy tóxicos. No solo daña la fauna marina, también a nosotros.

El gran problema de los microplásticos y de los contaminantes que contienen es que se transportan y acumulan a lo largo de la cadena trófica: Los peces confunden los microplásticos con alimento y se los comen, acumulando los contaminantes tóxicos en su interior. Además, por eso de “el pez grande se come al pequeño”, los peces más grandes terminan acumulando muchos más contaminantes. Estos consumen pequeños peces contaminados durante toda su vida. La mayor parte del pescado que consumimos es de especies relativamente grandes. Por ello, este proceso de acumulación de contaminantes continua en nosotros, pudiendo causar serios problemas clínicos.

¿Qué podemos hacer?

Para intentar poner freno a este problema la Unión Europea ha lanzado el proyecto MERMAIDS Ocean Clean Wash. Este proyecto lucha en todos los frentes para minimizar los microplásticos liberados por la ropa de los océanos y de nuestro plato. Pero tú puedes mitigar este problema desde su origen, siguiendo estos consejos reducirás el impacto de tus lavados y alargarás la vida de tu ropa:

  • Lava tu ropa en ciclos cortos y a bajas temperaturas: evitarás que se desprendan fibras.
  • Usa suavizante y detergente líquido: los detergentes en polvo exfolian tu ropa y sueltan fibras.
  • Llena tu lavadora lo máximo posible y procura evitar el centrifugado: la ropa desprende más fibras al rozar contra el tambor de la lavadora.

Por supuesto, toda esta problemática puede evitarse utilizando prendas de tejidos naturales como lino, algodón, lana, seda o cachemir. Estos tejidos, aunque también se desgastan con los lavados y desprenden fibras, son biodegradables y no suponen un riesgo para la fauna o para los humanos.

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Miguel Cabrera Brufau
Oceanógrafo, Barcelona