Desodorante Ecológico

¡Fuera aluminio y otros químicos!

Suponemos que ya os habréis dado cuenta de que nos encantan los DIYs… ¡pues sí! ¡Y hoy os traemos otro!

El uso de desodorantes es un hábito inconsciente y natural para la mayoría de personas. Lo que muchos no se paran a pensar es que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y, por tanto, tiene que ser cuidado debidamente. Una profesora de biología de la Universidad Estatal de Carolina del Norte llamada Heather Patisaul dijo en la revista Time: “Cuando come algo, el hígado y el sistema digestivo lo desintegran. Pero cuando aplica algo en su piel, es posible que pueda entrar en el torrente sanguíneo sin ser metabolizado”.

¿Qué hacen los desodorantes y antitranspirantes? Hay que entender varias cosas. Los humanos tenemos dos tipos de glándulas sudoríporas, las ecrinas y las apocrinas. Las primeras se encuentran en casi toda la superficie corporal y secretan fluido para equilibrar la temperatura corporal (cuando se evapora, nuestro cuerpo se enfría). En cambio, las apocrinas vacían el líquido en los folículos del pelo debajo de la piel. Este líquido es inodoro pero combinado con las bacterias que viven en nuestro cuerpo, se produce el olor corporal.

Los desodorantes matan las bacterias para evitar que este se produzca, pero los antitranspirantes utilizan químicos como el aluminio para taponar los poros de la piel además de matar las bacterias: evitando así la secreción de líquido de las glándulas. ¿Suena bien?

La respuesta es no. Si nuestro cuerpo necesita liberar líquidos, ¿para qué evitarlo? Si tienen que ser secretados, dejarlos atrapados dentro de nuestro cuerpo no puede ser bueno. El aluminio es un metal que puede causar inestabilidad en los genes en el tejido mamario. Aunque no hay prueba de que el aluminio sea un factor causal del crecimiento de tumores, las personas que utilizan productos con aluminio tienden a tener más posibilidades de sufrir cáncer de mama.

Entonces, ¿qué hacemos? Nosotros apostamos por un desodorante natural, libre de tóxicos y fácil de hacer que contenga ingredientes que maten a las bacterias para que no se produzca olor corporal, pero sin ser agresivo y dañino hacia nuestra piel.

¡Pruébalo! Necesitarás:

El bicarbonato sódico neutraliza el olor del cuerpo. Nosotros utilizamos maicena para la receta, pero si es posible es mejor utilizar polvo de arrurruz. ¿Habíais oído hablar de él? Es ligero y suave y cuando se aplica tópicamente, ayuda a secar las manchas, erupciones o heridas. La maicena funciona pero dependiendo de la temperatura ambiental a veces no se acaba de mezclar del todo bien. La manteca de karité y el aceite de coco se usan para añadir consistencia y hidratan la piel.

1.Combina todos los ingredientes y deshazlos al baño maría, mezclando bien para que quede un líquido homogéneo. Suele tardar unos 5 minutos a fuego medio.

2.Una vez deshecha la masa, aplicar 5 – 10 gotitas de aceite esencial. Limón, árbol de té… ¡usa tu favorito! Y vuelve a mezclar.

3.Vierte el líquido en un pote hermético y déjalo enfriar a la nevera durante unos 20 minutos.

4.Ya lo tienes, ¡así de fácil! Para aplicar, usa un dedo para coger un poco de desodorante y aplícalo en tus axilas.

*Consejos:

  • Como decimos siempre, cada persona es diferente. Considera esta receta como una receta base, y si ves que no funciona completamente, ¡no te desesperes! Cambia un poco las cantidades de ingredientes y encuentra qué es lo que te va mejor a ti.